miércoles, 27 de agosto de 2014

Semana 4: Mcluhan el visionario

Marshall Mcluhan el visionario


 
“No quiero que me crean, solo quiero que me piensen.”
Marshall McLuhan

Es impresionante pensar que Marshall McLuhan nació en la segunda década del siglo XX y es aún más sorprendente pensar que no conoció el internet y que a pesar de esto pudo entender no solo la época en la que vivía sino también las 5 o 6 próximas generaciones. Su muerte prematura es una lástima, pues lo privó de ver hacerse realidad todas y cada una de sus visiones acerca del mundo. Podría decirse que Marshall McLuhan es un anacronismo, un hombre que develó todos los misterios del futuro y que no se equivocó en ninguna de sus predicciones. Un anacronismo porque sigue vivo y seguirá vivo por siempre, porque sus afirmaciones trascienden los límites de tiempo y espacio. Es pertinente considerar a McLuhan como uno de los grandes pensadores de todos los tiempos, como un hombre con un pensamiento ilimitado e ideas inagotables. Pedro Sempere, establece en su libro McLuhan en la era Google que: “No es necesario haber leído a McLuhan, ni siquiera conocer a McLuhan, para entender la profundidad de su credo profético en esta primera década del Siglo XXI, pero hoy más que nunca es conveniente hacerlo.” (Sempere, 2007, pág. 45)
 
McLuhan fue el primer filósofo que comprendió que el medio es el mensaje, premisa que se enseñará hasta el fin de los tiempos. Antes de este grandioso hombre no se le había puesto tanta atención, ni la merecida importancia, al medio como la ruta que determina el mensaje particular que se quiere entregar. Y la afirmación de McLuhan, abrió las puertas para comprender el mundo. El medio moldea el mensaje, estipula, la manera en la que el mensaje debe ser entendido y aceptado por las masas receptoras. La tarea del medio es que toda la audiencia comprenda el mensaje de una forma particular y si esto no sucede es el medio el que está mal, no el mensaje.
 
De la misma manera, McLuhan comprendió que los medios son la extensión de los sentidos y planteó tres eras de la humanidad. La era pre-alfabética, en la cual predominaba el oído, la era alfabética, en la que se destacaba la vista y la era electrónica, que comenzaba con el telégrafo. Y estableció: “El próximo medio, sea cual sea -podría ser la extensión de la conciencia- incluirá la televisión como su contenido, no como su entorno, y transformará la televisión en una expresión artística.” (McLuhan, 1967, citado por Segovia, 2011) Igualmente, sentó las bases para comprender una era que ni siquiera pudo vivir, la era digital, dominada por el Internet y contextualizada en la aldea global que se mencionará a continuación. Según Sempere, 
Internet, la red de redes, parece el destino final, la implosión de toda su obra teórica en un concepto parecido a un sueño. El final de sus exploraciones y el principio de sus explicaciones. Algunos como la Wired Magazine de los nuevos comunicólogos, se atreven a nombrarle Santo Patrón de las comunicaciones electrónicas. (Sempere, 2007, pág. 46 y 47)
 
Asimismo otro de los conceptos creados por McLuhan que es importante resaltar, es el de la aldea global. El sociólogo establecía que la aldea global era un mundo en el cual, no necesariamente hay armonía, sino una preocupación e involucración extrema en la vida de los demás. Y exactamente así es la vida (virtual) actual de las personas, vivimos en un mundo intranquilo, un mundo donde vendemos nuestra vida privada y sabemos a la perfección la vida íntima de todos los demás. Las redes sociales son las vitrinas en donde exponemos sin tapujos nuestra intimidad. “La aldea global, es tan grande como un planeta y tan pequeña como una oficina de correos de un
pueblo.”(McLuhan)1 Pedro Sempere, realiza una afirmación mucho más polémica, pero no por eso menos acertada:
Los chats de continente a continente han convertido al mundo en una gigantesca cháchara, en una sala virtual tan grande como el planeta [o más], y tan pequeña como quiera hacerse la segmentación de sus especialidades. Y tan secreta y clandestina como se ambicione, e incluso en una feria sentimental, en un tráfico de esposas y agencias de matrimonios. O simplemente en un burdel real o virtual. (Sempere, 2007, pág. 46)
 
Las distancias en nuestro mundo ya no significan nada, porque gracias a las redes estamos más cerca que nunca de cualquier rincón del universo, la concepción del mundo ya no nos remite a la inmensidad, sino, más bien, a la pequeñez y a la impresión de que no importa cuanta tierra o cuanto mar exista, el mundo no podrá, en un futuro próximo, satisfacer los deseos del hombre, y se quedará corto para cumplir con nuestras necesidades. 
 
De la misma manera, la aldea global es sinónimo de libertad pues ha despojado al Estado de su control.
La realidad ha demostrado que el arsenal tecnológico desarrollado por Internet ha creado verdaderamente una nueva diplomacia global, una nueva organización horizontal de la economía y la producción, un cuerpo social cosmopolita integrado por millones de individuos, un alma global cuya dimensión y movilidad, su gigantesca corporeidad, se escapa al control del Estado creador y al control de todos los Estados. Esa es su fuerza y la medida de su libertad. (Sempere, 2007, pág. 57)
 
En conclusión, nuestro mundo se ha convertido en el climax de los aforismos mcluhanistas, la aldea global nos rodea, nos envuelve y nos diversifica en todo momento. Las tesis de McLuhan son nuestro presente, no hay día en el que no hagamos realidad las predicciones de este gran filósofo, no existe un instante en el cual nos alejemos del caos de la aldea global, ni de la posibilidad de estar en cualquier parte a todo momento. Jamás el mundo fue tan minúsculo y al mismo tiempo tan ilimitado, jamás nuestra vida privada fue tan pública, y jamás pudimos ser tan libres como individuos únicos. El internet nos ha regalado el dominio del mundo, no existe verdad más absoluta que la planteada por McLuhan; el Internet es la extensión de nuestra mente, configura y recrea nuevos imaginarios y al mismo tiempo es capaz de crear una aldea global tan inmensa que es infinita pero tan accesible que ha modificado por completo, o incluso eliminado, la dimensión de espacio y tiempo.
 
 

Bibliografía

Marshall McLuhan, "la aldea global" [Video]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=23F2C5eYbdA

Sempere, P. (2007). McLuhan en la era Google memorias y profecías de la aldea global. Madrid: Editorial popular.

Pablo Segovia. (2011). El centenario de McLuhan y su aporte al estudio de la comunicación. Recuperado el 27 de Agosto de 2014, desde: http://www.pablosegovia.cl/content/view/1565758/El-centenario-de-McLuhan-y-su-aporte-al-estudio-de-la-comunicacion.HTML
 
 

ENTREVISTAS







lunes, 18 de agosto de 2014

Semana 3: Los daños colaterales de las redes sociales

LOS DAÑOS COLATERALES DE LAS REDES SOCIALES

Despierta, abre los ojos, ábrelos bien, no como todos los días, hoy te ruego que mires diferente. Observa el mundo que te rodea. ¿Cómo es la realidad a la que estás tan acostumbrado? Seguro abras notado detalles que antes no habías tenido en cuenta. ¿De qué color es la pared de tu cuarto? ¿De qué color es el marco de la ventana? ¿Qué forma tiene la cerradura de tu puerta? ¿Cómo está el clima? ¿Son estas las cosas que miras todos los días al despertar? Seguramente la respuesta es no, seguro lo primero que haces al despertar es tomar tu celular y con los ojos entreabiertos aun por el sueño tratas de mirar Whatsapp o Facebook o Instagram. En tus primeros segundos del día lo primero que haces es bajar la mirada e ignorar todo lo que te rodea. Mientras escribo esto tengo un sentimiento de nostalgia, porque yo también soy víctima, soy víctima del poder de las redes, del poder hipnotizador de esa realidad inventada. Yo, quien decía ser detallista y apreciar los pequeños placeres de la vida me he perdido en ese mundo paralelo inexistente. Que tristeza despertar tan de repente y darme cuenta que por culpa de mi adicción a las redes he dejado de ser yo. De tanto mirar para abajo, escribiendo por el celular, ahora conozco más la punta de mis zapatos que los colores del cielo. He ignorado el mundo y me he ignorado a mí. Por eso he decido tomar nuevamente las riendas de mi vida, y a través de este texto, querido lector, espero inspirarte para que tu también puedas despertar y puedas empezar a vivir más en tu mundo y no en el mundo catastrófico y caótico en el que las redes nos ahogan. 

El siglo XXI es el siglo de la dictadura de las redes, el imperio de los medios de comunicación engendró en las nuevas redes sociales la capacidad de dominar las mentes de la humanidad. Pero ¿de donde surgió tanto poder? ¿cómo es que simplemente nos dominaron y nos aplastaron sin que tuviéramos la mínima idea de ello? La respuesta es simple, las redes “sociales“ nos prometieron la posibilidad de crear nuevos mundos, de vivir realidades inexistentes, de convertirnos en nuestra versión mejorada y allí nos perdimos, nos fuimos desvaneciendo poco a poco, nos fuimos esfumando de nuestra propia alma, y así invertimos más en una identidad falsa, en una identidad virtual, que en nuestra propia identidad, lastimosamente nos consumimos, nos apagamos, nos extinguimos. Quisimos desconectarnos de nuestra realidad y así lo hicimos, y allí, en el otro mundo nos fundimos. 

Por eso he decidió escribir sobre lo que he llamado los daños colaterales de las redes, porque solo así, solo demostrando cuanto daño nos hemos hecho, podremos despertar y darnos cuenta del riesgo de vida que estamos asumiendo. 

El primer y en mí opinión el más importante de los daños es la perdida de atención. Hace ya varios años, recuerdo estar parada en la acera de una avenida esperando el momento adecuado para cruzar la calle. Y mientras esperaba vi a una mujer al otro lado de la calle chateando en su celular, venía caminando hacia la avenida y deseaba cruzarla al igual que yo, pero ella estaba tan inmersa en la realidad de su celular que no miró, ni siquiera paró para esperar que los carros dejaran de pasar, y siguió caminando, puso un pie en la avenida y cuando el señor que se encontraba a su lado se dio cuenta que la iban a atropellar la jaló y la puso devuelta en el anden. Lo más grave fue que ella ni siquiera se inmutó, siguió chateando y ni siquiera agradeció a su salvador; estaba tan alienada que continuo mirando su celular y solo espero hasta el momento en el que todos cruzamos. Aquel día quedé perpleja, aquella mujer ni siquiera se dio cuenta de que casi pierde su vida por estar hablando por whatsapp, aún hoy no sabe del riesgo que corrió, y jamás lo sabrá porque para ella, nunca lo vivió.

Daniel Goleman se dedicó a escribir sobre el fenómeno de la atención en su libro “Focus: el motor oculto de la excelencia“ y fue también gracias a este libro que me di cuenta de la gravedad del asunto. Nunca imaginé que la perdida de atención que nos provocan las redes sociales tendría tantas repercusiones y que estas nos influyeran tanto en el ámbito personal. La atención, está directamente relacionada con el razonamiento, la memoria, el aprendizaje, la percepción, los sentimientos y las emociones. Asimismo, nuestra atención determina nuestras intuiciones, nuestros valores y decisiones, así como nuestras relaciones interpersonales y la manera en la que enfrentamos nuestro mundo. En otras palabras, la atención atraviesa transversalmente toda nuestra vida. Pero ¿qué pasa si ponemos toda nuestra atención en la lucecita hipnotizadora de la pantalla del celular? Yoda respondió muy bien a esta pregunta en la Guerra de las Galaxias, dijo: “Tu enfoque determina tu realidad“. Si nuestro enfoque se encuentra volcado únicamente a la realidad que hemos construido en las redes sociales, esa, por lo tanto, será nuestra realidad. Y la realidad real (aunque esto sea un pleonasmo, para mí, ahora en el 2014 se ha vuelto válido, pues hay dos realidades, una real y una ficticia) ha sido olvidada. Y cuando nos vemos forzados a recordarla porque ya se ha vuelto tan caótica que es imposible ignorarla, tenemos el descaro de preguntarnos ¿por qué me pasa esto a mí? 

Nuestra falta de atención en el mundo real provoca que nuestros rasgos de humanidad estén en vía de extinción. Las herramientas que hemos ganado para poder enfrentar nuestra vida, las estamos perdiendo. El segundo daño colateral de las redes sociales es la inhabilidad para manejar nuestras emociones, este está también relacionado con la atención. La concentración nos exige desconectarnos de las distracciones emocionales; una persona con buena concentración tiene la habilidad de controlar mejor sus emociones, permanecer serena ante una crisis, salir adelante y recuperarse. Hace poco me pregunté porque no estaba pudiendo manejar muy bien mis reacciones ante conflictos emocionales, hoy sé la respuesta, y no puedo creer que todo provenga de la misma causa. Nuestra vida emocional se vuelve un caos cuando la dejamos a un lado y le ponemos atención a nuestra vida virtual que evidentemente de nada sirve, de nada nos sirve tratar de ser otros virtualmente cuando no hacemos nada por serlo en nuestra verdadera realidad. Y así es como se va desmoronando nuestro mundo, jamás hemos sido seres realmente racionales, siempre nos hemos dejado llevar por nuestras emociones, y cuando nuestra vida emocional se derrumba, mientras estemos adictos a las redes jamás vamos a poder ponernos en pie otra vez. Hoy entendí el riesgo que representan las redes sociales, esta adicción mía realmente me puede llevar a la quiebra en mi vida emocional, y mientras he estado escribiendo este texto, he estado realmente concentrada, porque estoy impactada, impactada del daño que me he hecho. 

Se ha comprobado que la adicción a las redes sociales causa trastorno por deficit de atención, depresión e incluso trastornos obsesivo compulsivos. ¿Hacía donde vamos? ¿Hacía donde se dirige esta sociedad de consumidores del siglo XXI? ¿Es ese nuestro prometedor futuro? Quizás, en las próximas generaciones todos sufrirán de falta de atención, depresión y trastornos obsesivo compulsivos. Pero yo me niego a sufrir de eso y me niego a destruir mi vida emocional que es al fin y al cabo lo que más me importa. Mi salud emocional es ahora mi prioridad número uno. Así que la próxima vez que te preguntes, querido lector, la razón por la cual eres un desastre emocional, piensa qué tanto le has invertido a tu vida real y qué tanto tiempo le has invertido a ser otro que no eres, qué tanto tiempo le has invertido a tu falsa identidad.

El tercer daño colateral de las redes sociales es la destrucción de las redes de aprendizaje. Siempre he sido muy buena lectora pero últimamente desde que comenzó mi adicción a las redes me es imposible leer más de 5 páginas seguidas, pues si tengo mi celular al lado, un impulso incontrolable me invade y me toca mirarlo. Me he dado cuenta que ahora leo fragmentariamente como si una pagina no tuviera nada que ver con la otra, puedo leer una página, dejar de poner atención, leer otra, y olvidar de que hablaba la anterior, y así sucesivamente, como si las páginas del libro fueran independientes. ¡Qué estupidez más grande! y después cuando intento unir las páginas y me pregunto de qué trato el libro, tan solo esa simple pregunta se convierte en una tarea titánica, pues encontrar la respuesta significa tratar de unir páginas que leí por separado, siempre olvidando de lo que trataba la anterior. ¡Qué tristeza Dios mío! Cuando antes podía leer y leer sin parar y me gozaba cada una de las páginas. Hoy ruego e imploro que haya una vuelta atrás, porque de verdad extraño mi pasión por la lectura. 

Y así, el aprendizaje ha sido remplazado por el olvido. Cuando estamos atentos a algo, ya sea a una clase o a un libro, nuestra mente crea redes de aprendizaje que enlazan nuestros conocimientos previos con el conocimiento nuevo, y de esta forma nuestro conocimiento es más completo, podemos hacer alusiones y comparaciones y podemos complementar los saberes para crear nuevos conocimientos. Las redes de aprendizaje determinan nuestra perspectiva del mundo y nuestro punto de vista frente a todo nuestro saber. Por eso, desde hoy he decidido estudiar alejada de mi celular y apagarlo mientras estudio, porque me niego, de nuevo, a tener un conocimiento fragmentado, un conocimiento incapaz de hacer alusiones y relaciones, incapaz de analizar y de crear. Me niego a aceptar el olvido como la única alternativa. 

Thomas Hylland Eriksen afirma en su libro “La tiranía del momento: el tiempo rápido y lento en la era de la información“ que “hay claros indicios de que estamos a punto de crear una sociedad en la que resultará prácticamente imposible tener un pensamiento de más de dos pulgadas“. Yo creo que lo descrito por el autor ya es una realidad tangible y que gracias al bombardeo de las redes nuestra mente y nuestros pensamientos son un caos sin orden. 

Estoy verdaderamente perpleja de la forma en la que nos hemos autodestruido. Hoy quiero invitarlos a abrir los ojos, quiero que despertemos juntos y miremos el mundo con ojos de niños, ojos sedientos por aprender, entender y observar nuestra verdadera realidad. Jamás olvidaré este día en el que desperté, hoy oficialmente me declaro en rehabilitación de las redes sociales. Espero, querido lector, haber llegado a lo más profundo de tu alma y espero que, así como yo, desde hoy empieces a reencontrarte con tu verdadero ser, con el que dejaste a un lado y has ignorado todo este tiempo, te invito a que después de terminar de leer este texto, apagues el computador, o tu celular, o donde sea que estés leyendo esto, y salgas y respires aire libre, y roces tu piel con las yemas de tus dedos, y sientas; y te invito también a besar a quien más amas, y a comprender desde lo más profundo de tu corazón que en la realidad real estás acompañado y que en la realidad virtual estás completamente solo.


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VIDEOS REVELADORES

La verdad de facebook


Adicción al internet



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TESTIMONIO 







martes, 12 de agosto de 2014

Semana 2

Semana 2

Sesión lunes 4 de agosto

APA

A menudo confundimos las normas APA con normas de estilo para la entrega de trabajos, pero obviamos o incluso ignoramos que las normas APA son un estilo de redacción o mejor dicho el estilo correcto y aceptado en el cual se deben redactar todos los trabajos investigativos.

Los trabajos de investigación solo están completos cuando son publicados por revistas científicas, esto garantiza que los trabajos no sean una repetición de investigaciones ya existentes y obliga a los investigadores y analíticos a esforzarse para producir conocimiento nuevo, conocimiento que realmente sea una contribución para nuestro presente y nuestro futuro.

En mí opinión, la característica más importante de las normas APA es que son universales; y al ser universales garantizan la uniformidad y el orden de todos los trabajos y por lo tanto la facilidad para comprenderlos. De la misma manera, promueven el uso correcto del lenguaje, la gramática y la sintaxis y garantizan los estándares éticos que deben cumplir las publicaciones.

Un trabajo de investigación realizado a partir de las normas APA y publicado en una revista científica promete a sus lectores un conocimiento científico preciso, la protección de los derechos y garantías de los participantes, e igualmente la protección de los derechos de propiedad intelectual.

APA promueve, asegura y entrega un conocimiento científico fiel, riguroso y correcto. Es el camino certero para la producción de trabajos investigativos.




Sesión miércoles 6 de agosto

PROSUMERS

La revolución tecnológica significó un avance para la humanidad en todos los aspectos, pero a medida que la tecnología fue adaptándose a los medios de comunicación y fue irrumpiéndolos y apoderándose incluso de sus más íntimos rincones; las visiones apocalípticas se abrieron paso y cobraron más relevancia que las visiones integradas.

¿Qué está haciendo el internet con nuestras mentes? Se pregunta Nicholas Carr en uno de sus libros y tratando de responder esta cuestión analiza ambas visiones. Si bien no hay una respuesta concreta, sino dos versiones totalmente opuestas, algo si es certero; el poder transformador de las nuevas tecnologías es ilimitado e inimaginable pues moldea y construye nuestra percepción del mundo, crea imaginarios y nos transforma como individuos y como sociedad.

Una de las afirmaciones más importantes que hace Carr en su libro es que la tecnología, solo es una herramienta inerte hasta que la tomamos, la herramienta solo se vuelve activa hasta que nosotros la usamos y somos nosotros los que decidimos cómo la usamos. Pero ¿qué tanto control, o mejor dicho que tanto autocontrol, poseemos sobre las tecnologías? En mi opinión, muy poco, de alguna forma es la información bombardeada la que determina nuestras acciones, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos.

El filosofo Marshall McLuhan definió a los medios de comunicación como extensiones de nuestros sentidos, si adaptáramos la definición de Mc Luhan al internet y las nuevas redes sociales, podría decirse que son la extensión de nuestro sistema nervioso central y que básicamente funcionan a partir de estímulos y respuestas. El hecho de que se establezca al internet como una extensión de nuestro sistema nervioso central genera amplias controversias pues el sistema nervioso controla todas nuestras acciones, todas nuestras percepciones y toda nuestra vida. ¿Tiene el internet un poder tan inmenso? ¿Es el internet capaz de controlar y determinar nuestra vida? Si, quizás a menudo subestimamos este poder pero no podemos negar las influencias de nuestro contexto, de nuestro entorno, en la construcción de quienes somos como individuos.

Si bien hoy me puedo imaginar un mundo sin smartphones, no me puedo imaginar un mundo sin Google, me niego la posibilidad de retroceder a los diccionarios donde no hay ni un 1% de la información consignada en Google, ni puedo encontrar las innumerables perspectivas que éste me proporciona. Para mi, Google es un mundo cibernético, un mundo que me ayuda a entender mi realidad y que me proporciona herramientas para descubrirla.
Entonces, si la verdad es que el internet determina y moldea nuestra percepción del mundo y por lo tanto de nuestra vida, ¿somos nosotros las marionetas de un mundo gobernado por la tecnología digital? El hecho de que nuestras formas de pensar y actuar estén influenciadas por nuestras experiencias en las redes no quiere decir que hayamos perdido por completo nuestra capacidad para razonar y tomar nuestras propias decisiones; la verdad es que no podemos ser ajenos al mundo que nos rodea y no podemos ignorar que esa realidad que nos circunda ha evolucionado y que en el presente es esa realidad la que está dominada por las industrias tecnológicas y en especial las industrias de las redes sociales por internet.

Zygmunt Bauman escribe en su libro “Vida de consumo” que nos encontramos en una modernidad líquida en donde las estructuras sociales se han vuelto efímeras y en donde la idea rectora que dirige la sociedad es la del consumismo. En otras palabras, nos establece como individuos hipnotizados por las leyes del mercado, individuos que se dedican a engullir productos que les prometan la satisfacción de sus deseos. Pero y si en realidad no tragamos entero, y si por un segundo tratáramos de encontrar un punto de intersección entre las visiones de los entusiastas y los escépticos, podríamos llegar a considerar que nuestro presente y que nuestra sociedad no se encuentra determinada por la pura y basta idea del consumo, sino que en realidad la sociedad actual está conformada por nuevos individuos, sujetos que ejemplifican a la perfección el poder transformador de las nuevas tecnologías, una nueva generación de lo que yo llamaría individuos híbridos, la generación de los PROSUMERS.



Desde mi punto de vista, la generación de los prosumers es el punto de intersección entre las teorías de los apocalípticos y las de los integrados, ya que no son individuos que se dediquen a consumir sin reflexionar, sino que son individuos que se ven influenciados por la información que se les entrega en las redes, individuos con una cantidad de ideas inimaginables acerca del mundo que los rodea, sujetos, hombres y mujeres que consumen para producir. Consumen para generar un nuevo conocimiento y para aportar a la nueva realidad que han construido ayudados de las nuevas tecnologías. Los prosumers son individuos que saben como utilizar las herramientas tecnológicas a su antojo y que de alguna manera u otra saben como crear nuevos imaginarios, nuevas visiones y representaciones de mundo.

Hace poco en una reunión familiar me encontré con mi primo de 11 años, recuerdo que estaba totalmente inmerso en su iphone y que mi abuela lo regaño por no estar compartiendo con la familia. Yo me reí de la típica reacción de mi abuela que corresponde a las generaciones antiguas frustradas con tanto avance tecnológico y le pregunte a mi primo qué jugaba. Para mi sorpresa no estaba jugando Candy Crush o Minion Rush, estaba jugando con una aplicación para crear estructuras de arquitectura como casas, edificios y hasta montañas rusas. El juego se veía tan interesante que quise intentar jugarlo y aunque normalmente cada vez que cojo un juego por primera vez en el segundo intento soy capaz de dominarlo, esta vez fue totalmente diferente, el juego se basaba en una cantidad de movimientos complejos de pedazos de estructuras que debían encajarse y que hasta el día de hoy no puedo entender, pero la habilidad de mi primo para crear nuevos mundos es impresionante. Mi primo es la prueba fehaciente de un prosumer, un individuo que consume pero que es capaz de producir y crear nuevos mundos, de entender realidades que no están tan necesariamente ceñidas a la vida real, pero que no pueden descartarse ni declararse como invalidas, porque esas realidades creadas e imaginadas pueden ser las puertas del futuro de la nueva generación de LOS PROSUMERS.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Semana 1

Sesión lunes 28 de julio

“Los documentos y la información son como un testigo: habla solo si se le interroga.” Marc Bloch
“La información es poder.” Bill Gates


Al iniciar la primera clase de la materia Información y Documentación, qué dicta el profesor Sebastián Cobos, establecimos nuestras expectativas y nos presentamos frente a los demás compañeros y el profesor. Principalmente tengo dos expectativas de la clase: la primera, es que la materia va a sentar las bases para adquirir conocimiento a través de un trabajo y un proceso investigativo profundo, acertado y adecuado; la segunda es aprender a la perfección el modelo internacional APA para la entrega de trabajos. Algunos compañeros mencionaron en sus comentarios la creación de un blog, aspecto que me llamo mucho la atención pues no hacía parte del esquema que me imaginaba acerca de la clase. Aun así, lo consideré muy interesante.
Después de escuchar atentamente cada una de las expectativas de los estudiantes, el docente explicó la descripción de la asignatura y los objetivos de la misma. Lo que más me llamó la atención fue el hecho de que la materia se centrara en los procesos ejecutados por el estudiante, es decir, procesos académicos, investigativos y de producción que no solo satisficieran sus necesidades sino que a la vez elevaran su capacidad de análisis y en definitiva la excelencia de sus trabajos.
A continuación, el profesor estableció las reglas básicas de la clase y comunicó los porcentajes en los que se dividiría la evaluación de la materia: primer parcial, 20%; talleres, 20%; informes y exposiciones, 20%; y examen final, 40%. De la misma manera, comentó acerca de las dinámicas del blog y nos enseñó los blogs de otros compañeros en donde se podía apreciar que la asignatura incentiva al estudiante a ir más allá, a analizar cada clase y a interiorizar cada cosa aprendida.
Seguidamente, ingresamos a una de las bases de datos que se encuentran en la página de la universidad llamada Scopus, allí pudimos apreciar que en la medida en la que una Universidad aportara la mayor cantidad de trabajos investigativos en revistas especializadas, ésta tendría una mejor clasificación en el ranking de las mejores universidades. La Pontificia Universidad Javeriana ha aportado dos mil trabajos investigativos, suma que en mi opinión es muy reducida si se tiene en cuenta la cantidad de años que la institución ha ejercido. Por esta razón uno de nuestros deberes como estudiantes miembros de la institución es aportar nuevos trabajos que le otorguen a la universidad el estatus que se merece.
Asimismo para finalizar la primera sesión, Sebastián, consideró esencial enseñarnos su metodología de enseñanza. Basada en la Taxonomía de Bloom y el Cono del aprendizaje, la metodología es acertada, pues se conecta a la perfección con lo que yo llamaría el nuevo método de aprendizaje que debe usarse en las diferentes instituciones académicas. Lo más importante, es que esta metodología no está basada en consideraciones efímeras soñadas por analíticos ambiguos y alternativos; por el contrario, está basada en análisis profundos sobre las maneras más efectivas para aprender y para realmente recordar lo enseñado.
La Taxonomía de Bloom hace énfasis en los objetivos de la educación y considera la dimensión afectiva, psicomotora y cognitiva. De la misma manera se centra en el orden del pensamiento y lo sintetiza en 6 categorías: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear.  A continuación se encuentra el link en donde se puede evidenciar la Taxonomía de Bloom:
                Igualmente, el Cono del aprendizaje se centra en la habilidad de los estudiantes para recordar lo aprendido. Se establece que lo que menos recordamos después de dos semanas es la lectura con un 10%; mientras que recordamos el 90% de lo que decimos y hacemos cuando realizamos representaciones teatrales y simulamos experiencias reales que impliquen que nos sintamos identificados.

“Lo único que recuerdo de la clase de química es que mi profesor nos dijo: - No mezclen ron con Coca Cola - .” Sebastián Cobos



Sesión miércoles 30 de julio


Iniciamos la segunda sesión de la semana creando nuestro propio blog y haciendo el ejercicio de escribir lo que recordáramos acerca de la sesión del lunes. Sorprendentemente fue muy difícil recordar aunque solo hubieran pasado dos días, aun así a medida que fui escribiendo con tranquilidad fui recordando paso por paso lo realizado en la clase anterior. La cantidad de palabras que escribí estuvo muy por debajo del promedio que se encontraba entre 200 y 300 palabras, ya que normalmente cuando empiezo a escribir siempre me toma un poco más de tiempo que a las demás personas, pero cuando ya estoy avanzada en el escrito, lo hago con mucha más facilidad y rapidez.


                El objetivo de dicho ejercicio era demostrarnos que se debe tener una cultura del registro ya que ésta facilita la memoria, el entendimiento, el análisis profundo de lo estudiado y genera inteligencia colectiva. Además, el profesor considera a la escritura como un método esencial para el comunicador social y no puedo estar más de acuerdo con esta afirmación; al escribir pensamos dos veces, generamos capacidad de síntesis y logramos ir más allá con la información entregada. Escribir nos obliga a reflexionar, a indagar profundamente en nuestras mentes y comprender verdaderamente lo que aprendimos, nos entrega, además, nuestra propia visión de lo aprendido, determina quienes somos y forma una percepción del mundo y la realidad en la que estamos insertos.

“La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil; y el escribir preciso.” Sir Francis Bacon

Twitter


El segundo tema tratado en clase fue acerca de la red social llamada Twitter. Twitter es un servicio de microblogging creado en el 2006 y que en los últimos años ha ganado popularidad mundial. Esta red social se utiliza para redactar mensajes de corta longitud (140 caracteres máximo) que se llaman tweets, palabra que hace alusión al sonido corto emitido por un pájaro.  Para el profesor es de vital importancia tener interacción con los estudiantes a través de dicha red social pues la considera como una herramienta para compartir la información de la clase y estar en contacto con sus alumnos.
¿Por qué es importante tener una cuenta en twitter? Porque las redes tienen un poder inmenso, un solo comentario positivo o negativo marca la diferencia entre un éxito rotundo y un fracaso despiadado. El docente ejemplifica lo establecido anteriormente contándonos una experiencia personal con la marca de colchones Spring, en donde él al quejarse diariamente sobre la calidad de la empresa, recibió un trato especializado. Además otra de las razones por las cuales hay que manejar todas las redes sociales con popularidad mundial es que una de las profesiones ejercidas de los comunicadores sociales es el cargo de Community Manager. Un Community Manager es la persona encargada de manejar la imagen de la empresa en las redes sociales y de estar pendiente de la etnografía virtual, es decir, de comprender cómo se mueve el público en las redes.
Una de las cosas que más me llamó la atención sobre lo visto en clase, es cómo algunos usuarios de la red crean cuentas con los nombres de algunas empresas y ponen la cuenta a la venta. Este es otro ejemplo del inmenso poder de las redes sociales, el hecho de crear un negocio enorme a través de una simple cuenta de twitter, nos hace pensar nuevamente en la omnipotencia de los medios de comunicación y en la forma en la que éstos, en mi opinión, se han convertido en los reyes e incluso los dioses de la sociedad moderna.


Es aquí donde considero importante resaltar el planteamiento de Marshall Mc Luhan: los medios de comunicación son extensiones o prolongaciones de los sentidos del hombre.  Quizás aún no tengamos órganos artificiales con capacidades tecnológicas, quizás aún no seamos Terminators capaces de manejar las redes sociales desde nuestro propio cuerpo, pero no existe afirmación más verdadera que la planteada por Mc Luhan; los medios de comunicación se han convertido en nuestras propias extensiones, son una prolongación de nuestro lenguaje e incluso de nuestra existencia, son la prolongación de nuestra mente, de nuestros pensamientos, de nuestra capacidad de percibir el mundo y de adaptarnos a la realidad que nos rodea. Las redes sociales nos entregan o nos quitan estatus, nos ponen en el mapa o simplemente nos eliminan. Es tal el poder omnipotente de las redes que nuestra nueva generación depende de ellas para el propósito simple e inherente al ser humano de interactuar.