martes, 12 de agosto de 2014

Semana 2

Semana 2

Sesión lunes 4 de agosto

APA

A menudo confundimos las normas APA con normas de estilo para la entrega de trabajos, pero obviamos o incluso ignoramos que las normas APA son un estilo de redacción o mejor dicho el estilo correcto y aceptado en el cual se deben redactar todos los trabajos investigativos.

Los trabajos de investigación solo están completos cuando son publicados por revistas científicas, esto garantiza que los trabajos no sean una repetición de investigaciones ya existentes y obliga a los investigadores y analíticos a esforzarse para producir conocimiento nuevo, conocimiento que realmente sea una contribución para nuestro presente y nuestro futuro.

En mí opinión, la característica más importante de las normas APA es que son universales; y al ser universales garantizan la uniformidad y el orden de todos los trabajos y por lo tanto la facilidad para comprenderlos. De la misma manera, promueven el uso correcto del lenguaje, la gramática y la sintaxis y garantizan los estándares éticos que deben cumplir las publicaciones.

Un trabajo de investigación realizado a partir de las normas APA y publicado en una revista científica promete a sus lectores un conocimiento científico preciso, la protección de los derechos y garantías de los participantes, e igualmente la protección de los derechos de propiedad intelectual.

APA promueve, asegura y entrega un conocimiento científico fiel, riguroso y correcto. Es el camino certero para la producción de trabajos investigativos.




Sesión miércoles 6 de agosto

PROSUMERS

La revolución tecnológica significó un avance para la humanidad en todos los aspectos, pero a medida que la tecnología fue adaptándose a los medios de comunicación y fue irrumpiéndolos y apoderándose incluso de sus más íntimos rincones; las visiones apocalípticas se abrieron paso y cobraron más relevancia que las visiones integradas.

¿Qué está haciendo el internet con nuestras mentes? Se pregunta Nicholas Carr en uno de sus libros y tratando de responder esta cuestión analiza ambas visiones. Si bien no hay una respuesta concreta, sino dos versiones totalmente opuestas, algo si es certero; el poder transformador de las nuevas tecnologías es ilimitado e inimaginable pues moldea y construye nuestra percepción del mundo, crea imaginarios y nos transforma como individuos y como sociedad.

Una de las afirmaciones más importantes que hace Carr en su libro es que la tecnología, solo es una herramienta inerte hasta que la tomamos, la herramienta solo se vuelve activa hasta que nosotros la usamos y somos nosotros los que decidimos cómo la usamos. Pero ¿qué tanto control, o mejor dicho que tanto autocontrol, poseemos sobre las tecnologías? En mi opinión, muy poco, de alguna forma es la información bombardeada la que determina nuestras acciones, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos.

El filosofo Marshall McLuhan definió a los medios de comunicación como extensiones de nuestros sentidos, si adaptáramos la definición de Mc Luhan al internet y las nuevas redes sociales, podría decirse que son la extensión de nuestro sistema nervioso central y que básicamente funcionan a partir de estímulos y respuestas. El hecho de que se establezca al internet como una extensión de nuestro sistema nervioso central genera amplias controversias pues el sistema nervioso controla todas nuestras acciones, todas nuestras percepciones y toda nuestra vida. ¿Tiene el internet un poder tan inmenso? ¿Es el internet capaz de controlar y determinar nuestra vida? Si, quizás a menudo subestimamos este poder pero no podemos negar las influencias de nuestro contexto, de nuestro entorno, en la construcción de quienes somos como individuos.

Si bien hoy me puedo imaginar un mundo sin smartphones, no me puedo imaginar un mundo sin Google, me niego la posibilidad de retroceder a los diccionarios donde no hay ni un 1% de la información consignada en Google, ni puedo encontrar las innumerables perspectivas que éste me proporciona. Para mi, Google es un mundo cibernético, un mundo que me ayuda a entender mi realidad y que me proporciona herramientas para descubrirla.
Entonces, si la verdad es que el internet determina y moldea nuestra percepción del mundo y por lo tanto de nuestra vida, ¿somos nosotros las marionetas de un mundo gobernado por la tecnología digital? El hecho de que nuestras formas de pensar y actuar estén influenciadas por nuestras experiencias en las redes no quiere decir que hayamos perdido por completo nuestra capacidad para razonar y tomar nuestras propias decisiones; la verdad es que no podemos ser ajenos al mundo que nos rodea y no podemos ignorar que esa realidad que nos circunda ha evolucionado y que en el presente es esa realidad la que está dominada por las industrias tecnológicas y en especial las industrias de las redes sociales por internet.

Zygmunt Bauman escribe en su libro “Vida de consumo” que nos encontramos en una modernidad líquida en donde las estructuras sociales se han vuelto efímeras y en donde la idea rectora que dirige la sociedad es la del consumismo. En otras palabras, nos establece como individuos hipnotizados por las leyes del mercado, individuos que se dedican a engullir productos que les prometan la satisfacción de sus deseos. Pero y si en realidad no tragamos entero, y si por un segundo tratáramos de encontrar un punto de intersección entre las visiones de los entusiastas y los escépticos, podríamos llegar a considerar que nuestro presente y que nuestra sociedad no se encuentra determinada por la pura y basta idea del consumo, sino que en realidad la sociedad actual está conformada por nuevos individuos, sujetos que ejemplifican a la perfección el poder transformador de las nuevas tecnologías, una nueva generación de lo que yo llamaría individuos híbridos, la generación de los PROSUMERS.



Desde mi punto de vista, la generación de los prosumers es el punto de intersección entre las teorías de los apocalípticos y las de los integrados, ya que no son individuos que se dediquen a consumir sin reflexionar, sino que son individuos que se ven influenciados por la información que se les entrega en las redes, individuos con una cantidad de ideas inimaginables acerca del mundo que los rodea, sujetos, hombres y mujeres que consumen para producir. Consumen para generar un nuevo conocimiento y para aportar a la nueva realidad que han construido ayudados de las nuevas tecnologías. Los prosumers son individuos que saben como utilizar las herramientas tecnológicas a su antojo y que de alguna manera u otra saben como crear nuevos imaginarios, nuevas visiones y representaciones de mundo.

Hace poco en una reunión familiar me encontré con mi primo de 11 años, recuerdo que estaba totalmente inmerso en su iphone y que mi abuela lo regaño por no estar compartiendo con la familia. Yo me reí de la típica reacción de mi abuela que corresponde a las generaciones antiguas frustradas con tanto avance tecnológico y le pregunte a mi primo qué jugaba. Para mi sorpresa no estaba jugando Candy Crush o Minion Rush, estaba jugando con una aplicación para crear estructuras de arquitectura como casas, edificios y hasta montañas rusas. El juego se veía tan interesante que quise intentar jugarlo y aunque normalmente cada vez que cojo un juego por primera vez en el segundo intento soy capaz de dominarlo, esta vez fue totalmente diferente, el juego se basaba en una cantidad de movimientos complejos de pedazos de estructuras que debían encajarse y que hasta el día de hoy no puedo entender, pero la habilidad de mi primo para crear nuevos mundos es impresionante. Mi primo es la prueba fehaciente de un prosumer, un individuo que consume pero que es capaz de producir y crear nuevos mundos, de entender realidades que no están tan necesariamente ceñidas a la vida real, pero que no pueden descartarse ni declararse como invalidas, porque esas realidades creadas e imaginadas pueden ser las puertas del futuro de la nueva generación de LOS PROSUMERS.



No hay comentarios:

Publicar un comentario